
El tratamiento del erotismo que se ha generado en la historia del cine ha ido en constante evolución teniendo desde close-ups de partes genitales hasta el juego erótico que se puede dar entre un piano y un saxofón.
Dentro de toda historia de cine erótico se sitúa la película de la cual voy hablarles. Contes immoraux de Walerian Borowczyk, mejor conocida en español como Cuentos Inmorales, realizada en 1974.
La película trata sobre cuatro cuentos cortos, situados en diferentes épocas que van desde 1974 hasta 1498, teniendo como tema principal la inmoralidad relacionada con la sexualidad, presentándonos diferentes tipos de historias que están ligadas por el erotismo en el celuloide.
El primer cuento es sobre un chico de veinte años que incita a su prima a que le haga una felación, mientras que le cuenta sobre la marea y su relación con la luna. Es en esta historia en donde yo encuentra mejor logrado el erotismo de la película, pues tenemos la unión de escenas eróticas con la sensualidad que siempre a representado al mar, con bellos close-ups de los labios de ellas, que a mas de uno de nosotros nos deja con ganas de besarlos.
La segunda historia es sobre una chica francesa muy devota a la religión, que es castigada y encerrada por tres días en una habitación, en este lugar encuentra diferentes cosas que le van llamando la atención desde viejas pinturas hasta un libro que contiene diferentes escenas sexuales que hacen que ella recurra a la Biblia para entregarse ante Dios quien le dice: “Revélate a ti misma, enseñando tu debilidad, tu sensualidad, tu orgullo, tu cobardía, tu egoísta indolencia” ... así como no resistirse.... En fin así empieza a tener su aventura consigo misma y un pepino (Jamás volveré a ver un pepino igual). Aquí no alcanza a tener un gran nivel de erotismo la película pues en un momento se pierde como por 1 minuto en la espalda de ella, tratando de provocar un sentimiento en el espectador que en realidad ya había generado en cada mente. Se vuelve repetitivo.
La tercera y de las mejores historias es sobre la Condesa Erzebet Bathory, interpretada por Paloma Picasso (si la hija de Pablo Picasso), quien se lleva a las chicas de los pueblos mas cercanos a su dominio, para llevarlas a su castillo y pues alimentarlas, cuidarlas y por q no, hacer que ellas se peleen por ella y para el gran final ... bañarse con su sangre... Esta historia es de mis favoritas y la del pepino, por que en esta historia sale una chica bellísima que es quien traiciona a la Condesa, tal vez aquí el erotismo queda explicito en ver los cuerpos desnudos de 20 chicas por lo cual no están aplaudible el erotismo en esta historia pero el trasfondo del egoísmo que existe en el ser humano la convierte en una pieza inolvidable.
La ultima historia es sobre un Papa, y un Sacerdote, que se tiran a la prometida, cuando ellos mismos acaban de mandar a matar a su esposo, tal vez no se escuche tan sorprendente, pero el problema es que el Papa es el padre de ella, y el Sacerdote es su hermano, ambos tienen fantasías zoofilicas y el Papa se convierte en el abuelo de su hijo. El erotismo aquí es nulo.
Así es como transcurren 98 min, donde podemos encontrar diferentes historias para los diferentes gustos, en una obra que tiene su lugar en el cine erótico.
Desconozco donde la puedan encontrar... pero diablos es Internet... pueden encontrar a Dios aqui... creo.
Recomienden pelis eróticas ... ojo erotismo es diferente a pornografía







La buscaré: me gustar el erotismo mas que la pornografía, que a veces es ... demasiado cruda. ;-)
Me gustan las pelis eróticas, esta no está nada mal, para mi gusto la mejor de walerian es "La bestia", no te la pierdas por nada del mundo, luego también son buenas pelis eróticas, "la marge", "Emmanuelle" (las 3 primeras), "Historia de O", alguna de Tinto Brass (como "Transgredire") etc...
Hay muchas y muy buenas, sobre todo en los '70. Ahora la verdad que se hace poco cine erótico. Como dice el trepa de Berlanga es más facil hacer reir. O como decía Billy Wilder Ernst Lubitsch conseguía más que con una puerta cerrada de lo que la mayoría de los directores de hoy consiguen con una bragueta abierta